miércoles, 22 de enero de 2014

AGRADECIMIENTOS

     Hoy voy a escribir como Silvia, porque qué mejor día que aquel en el que finalmente se publica mi libro que agradecer a todos aquellos que han contribuido a que fuera posible. Es la hora de que seáis vosotros los protagonistas y demostraros lo orgullosa que estoy de teneros junto a mi,  por el enorme apoyo que me habéis mostrado en mi incipiente carrera como escritora…y los enormes sufrimientos que os he causado con mis insistentes preguntas ¿os gusta? ¿qué cambiaríais?, ¿es muy largo?, ¿corto?. ¿Qué os parece cuando…? Y mil cosas más.
       A mi madre, porque cuando le entregué el manuscrito de Búscame en tus sueños sólo pudo exclamar:
       —¿Tú has escrito todo esto? ¿Cuándo si puede saberse?
       Y después me llamaba por la noche entre risas diciéndome que cómo podía hacer eso o aquello Ginebra o emocionada riñéndome por castigar a alguno de los personajes, o bien robándole sus palabras:
       —Me temo que hay cosas que no podré explicárselas a tu padre… Ya sabes a qué me refiero.
       —Sí mamá, lo sé perfectamente…
       A mi padre, porque no puede evitarlo, y porque si no fuera así no lo querría tanto.
       —¿Ahora te dedicas a escribir? ¿No puedes dedicarte a algo más provechoso?
       —Ya lo hago papá, ¿te recuerdo que estudié Derecho…?
       Por supuesto, y haciendo lo que siempre he hecho durante toda mi vida…no le hice caso. A mi madre de nuevo, por venir al día siguiente a mi casa a traerme un mensaje.
        —Tú, ni caso a tu padre, sigue tu sueño...Total eres Acuario...siempre has vivido en las nubes.
        A mis duendes moreno y pelirrojo. A vosotras, porque desde el principio estuvisteis ahí, de forma incansable, apoyándome incondicionalmente. A Marta, que fue la primera en tener un borrador en las manos. Siempre recordaré su cara cuando dijo "¿quieres que lo lea yo?". "Sí,porque confío en ti y no he dejado de hacerlo". Porque fuiste mi primer fan y aquella con la que pude "hablar de todo" y cuando digo todo, es TODO lo referente al texto del libro con libertad. Sabía que no me equivocaba contigo. Te adoro y recuerdo con especial cariño un comentario tuyo.
       —Eres una amiga estupenda, pero eres mucho mejor escritora.
       A Lourdes, porque sus mensajes en las noches de verano mientras veía caer estrellas fugaces…me hicieron creer. Ella pidió mi deseo y encontró un trébol de cuatro hojas para mí. Porque es la única persona que conozco que puede decirte las verdades a la cara y  que tú no tengas más remedio que agradecérselo. Envidio tu sabiduría, tu valentía, tu forma de enfrentarte a la vida y me siento tremendamente afortunada de tener tu amistad. 
       A mi marido, simplemente porque sin ti no hubiera sido posible. Tú eres mi Connor.
      A mi madrina, Marisol, porque aceptó sin extrañarse para nada mi afición por la novela romántica y ha sido una férrea y firme defensora de mi persona desde el principio. Por sus comentarios "¿pero dónde hay hombres así? ¡Yo no he encontrado ninguno!" y esos pequeños reproches "¡deja de mirar así al camarero! ¡con el marido que tienes…!" Sí lo sé, pero también tengo ojos en la cara.
      Al Rincón de la Novela Romántica y a mi editora Marisa, de Vergara, por el apoyo y los sabios consejos recibidos.
      A Miriam, porque tú fuiste la que plantaste la semilla en mi cerebro de que podía escribir más allá de los enormes mails que intercambiamos. Sabes que estamos predestinadas, my sister.
      A mi compañera Bea porque aguantó largas disertaciones sobre ésta y otras novelas con paciencia y lo único que dijo al respecto fue: "¿Tú novela romántica? Mira que yo te veo más escribiendo thriller policiaco." ¡¡¡¿¿¿???!!!
      A mi colega de inglés, Elena, en la que descubrí una empatía difícil de encontrar en otras personas y que ha sido uno de mis mayores apoyos en las conversaciones mantenidas sobre mis anhelos y mis temores.
      A mi familia de Logroño, por estar ahí. Somos una piña. Lo sé. Pero no solo en los malos momentos lo demostramos, también en los buenos. Os quiero!!!
      A mi primo Jesús, que reencontré después de muchos años, por su amabilidad y comprensión hacia la loca de su prima.
      A mis amigas, Marian, Estela, Eugenia, Nerea, Rosi, Sara, mi compañera de fatigas Noelia, Lourdes madre, Mercedes... y seguro que alguna me dejo por el camino ¡mil perdones!
     A las componentes del grupo Disfraces Sed porque habéis sido las primeras en correr a comprar el libro ¡qué ha escrito una mamá del cole!
     Y aquella que me dijo una vez: "Cielo con todo lo que amas Escocia, un libro ambientado en ella te traerá suerte..." Y no se equivocó.

                                                                       Silvia González Flores

1 comentarios:

Elena Calvo dijo...

Gracias a ti por enseñarnos a todos que los sueños se pueden cumplir. Que no existe nada que se nos resista con esfuerzo y cariño.
Es un privilegio haberte conocido guapa, tanto tus páginas como tu persona calan en el corazón.
Te deseo lo mejor con este libro y ojalá sea el comienzo de algo mas grande, un sueño.
Yes, we can!!!

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